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Pack para bebés
El bebé ha comido. Pero... ¿Y yo cuándo como?

El bebé ha comido. Pero... ¿Y yo cuándo como?

El bebé ha comido. Pero... ¿Y yo cuándo como?

¡Vamos con la segunda entrega de Historias de mamá!

Vamos a contar historias de mamás reales (aunque cambiemos los nombres), como la de Irene.

Irene siempre fue de desayunar con calma: café recién hecho, tostadas con aguacate, y un scroll rápido por su móvil mientras escuchaba música suave. Eso… hasta que nació Abril.

Ahora, desayunar se parecía más a una carrera de obstáculos con fondo de llanto.

Una mañana, mientras recogía el body con restos de papilla del suelo, se dio cuenta de que eran las 14:07 y no había probado bocado desde la noche anterior.

Comer se había convertido en un lujo. El bebé lloraba, necesitaba brazos, quería teta, y su tostada se quedaba fría. Cuando por fin podía sentarse, alguien despertaba.

"¿Y yo cuándo como?", se preguntó con una mezcla de hambre, frustración y culpa.

Lo que ayudó a Irene a no desaparecer en el proceso

- Empezó a preparar snacks fáciles y rápidos por la noche, mientras Abril dormía encima suyo en la mochila portabebés. Frutas cortadas, barritas, frutos secos… todo listo para comer con una mano. Y sí, comía con una mano el 90% del tiempo.

- Se armó con una trona evolutiva como la trona Evolve de Ergobaby, que le permitía tener a Abril a su altura, cerca y entretenida mientras ella comía. Sin dramas.

- Y cuando tenía que salir, el termo portátil de Fresk fue su salvación. Porque comerse una crema templada en un banco del parque, con tu bebé dormido en el cochecito, también es autocuidado.

Porque cuidar de ti también es cuidar de tu bebé

Irene entendió algo que muchas mamás olvidan: si tú te apagas, nadie puede brillar.

Y no, no se trata de ser perfecta. Se trata de comer, respirar y pedir ayuda cuando lo necesitas.

En Silbetika, creemos en una maternidad real, práctica y amorosa. Por eso te acompañamos con productos bonitos que sí te hacen la vida más fácil.

¿Te sentiste identificada con Irene?

Cuéntanos tu historia o comparte este post con esa amiga que se está alimentando a base de aire y cafés fríos. Que sepa que no está sola.

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